Elaboradas una a una con 12 horas de reposo en leche y aroma de limón y naranja.
Cadena de valor
Detrás de cada pan hay un proceso en el que cada paso cuenta.
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Recepción de materias primas
De la mano de proveedores que cumplen nuestros altos estándares de calidad, seleccionamos las materias primas más cualitativas, que aportan tanto a nivel gustativo como a nivel nutricional. Una gran harina hace un gran pan.
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Amasado y reposo
Cada ingrediente tiene su momento. Amasamos nuestras masas con mimo, respetando los tiempos necesarios para conseguir una mezcla homogénea y desarrollar todo el potencial de cada harina. Después, dejamos reposar la masa para que empiece a cobrar vida.
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Formado
Es el momento de dar personalidad a cada pieza. Dividimos y formamos las masas con cuidado, respetando las características de cada variedad de pan para conseguir la forma, el volumen y la textura que buscamos.
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Transporte de masas refrigeradas a nuestras tiendas
Una vez preparadas, las masas viajan refrigeradas hasta nuestras tiendas, manteniendo sus propiedades y respetando en todo momento la cadena de frío. Así conseguimos que cada pan continúe su proceso de elaboración en tienda en las mejores condiciones.
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Preparación de la masa
En tienda comienza la preparación final de cada pieza. Manipulamos las masas con cuidado y las dejamos listas para afrontar uno de los procesos más importantes: la fermentación.
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Fermentación
Este proceso requiere de un especial mimo. Mantenemos el pan un mínimo de 12 horas en reposo, pasando por etapas con distintas temperaturas para que el pan se desarrolle lentamente ayudado por nuestra masa madre y levadura.
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Corte
Tenemos que marcar por dónde queremos que “rompa el pan”. Un proceso que realizamos manualmente en tienda, dando también forma a las piezas y añadiéndoles su toque final, con semillas o harina espolvoreada.
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Horneado en tienda
Para un buen horneado, hay que elegir la temperatura adecuada y el tipo de horno necesario para cada pan. Felicidad es olor a pan recién hecho, y en La Vitoriana te lo servimos como a ti te gusta: más blanquito, de media cocción o más tostadito. Nos adaptamos a ti.
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Del horno a tu mesa
El último paso es también el que más disfrutamos: poner el pan recién horneado en tus manos. Cada pieza llega a nuestras tiendas para que puedas disfrutarla en su mejor momento, con todo su aroma, su sabor y esa textura que solo tiene el pan recién hecho.
Tipos de Harina
Usamos diferentes tipos de harina, para poder desarrollar nuestra variedad de panes y dulces, y adaptarnos así a las necesidades de sabores y propiedades de nuestros consumidores.
La harina de trigo blanca es la harina más común y se emplea en la cocina y en la panadería.
¿Cómo se obtiene esta harina?
Se consigue al moler granos de trigo maduros, eliminando la mayoría de la cáscara y el salvado, lo que resulta en una harina más refinada y de color más claro en comparación con otros tipos de harina, como la harina de trigo integral.
¿Para qué se utiliza?
La harina de trigo blanca se usa en diferentes tipos de alimentos: desde panes, pasteles, galletas y pastas, hasta salsas y espesantes para sopas y guisos.
También se emplea comúnmente como ingrediente en productos procesados, como cereales, bocadillos y barras energéticas.
¿Qué beneficios tiene el pan con harina de trigo blanca?
El pan blanco aporta energía a nuestro cuerpo y ofrece 3,5 gramos de fibra vegetal por cada 100 gramos de pan. Este pan también nos provee de vitaminas B1, B2 y B6, hidratos de carbono, proteínas y grasas.
¿En qué se diferencia de la harina de trigo blanca?
La harina de trigo integral es mucho más nutritiva que la harina de trigo blanca, ya que contiene más fibra, vitaminas, minerales y antioxidantes.
A diferencia de la harina de trigo blanca, la cual ha sido sometida a un proceso de cernido para eliminar el germen y el salvado del trigo, la harina de trigo integral conserva todo el grano de trigo, incluyendo el germen, el endospermo y el salvado.
¿Para qué se utiliza?
Debido a su mayor contenido de fibra y nutrientes, la harina de trigo integral es perfecta para hacer panes integrales más densos y rústicos, es más difícil de trabajar que la harina de trigo blanca, ya que la fibra y el salvado pueden dificultar la formación de la red de gluten necesaria para que la masa fermente correctamente.
¿Qué beneficios tiene el pan con harina integral de trigo?
Sin embargo, con la técnica y la práctica adecuadas, se pueden lograr excelentes resultados con la harina de trigo integral. Por otro lado, es una perfecta opción para personas que buscan una alternativa más nutrititva a la harina de trigo blanca y desean incorporar más fibra y nutrientes en su dieta.
¿Cómo se elabora esta harina?
La harina de centeno integral se produce a partir de granos de centeno, contiene todo el grano de centeno, incluyendo el germen, el endospermo y el salvado, lo que la hace más nutritiva que la harina de centeno refinada.
¿Cuáles son sus principales características?
El pan elaborado con harina de centeno integral es conocido por su sabor fuerte y distintivo, así como su textura densa y húmeda. Debido a su menor contenido de gluten en comparación con la harina de trigo, la masa elaborada con la harina de centeno integral es más difícil de trabaja. Pero muchas personas prefieren la textura y el sabor único que ofrece la harina de centeno integral.
¿Qué beneficios tiene el pan de centeno integral?
Además de su sabor y textura distintiva, la harina de centeno integral contiene más fibra, proteínas, vitaminas y minerales que la harina de centeno refinada. También puede ayudar a reducir los niveles de colesterol y a regular el azúcar en la sangre debido a su alto contenido de fibra.
La harina de espelta se produce a partir de la espelta, una variedad de trigo antigua que contiene más nutrientes que el trigo moderno. Esta se diferencia por su sabor dulce y su textura densa y esponjosa.
¿Cuáles son sus principales características y para qué se utiliza?
Esta harina de espelta es rica en fibra, proteínas, vitaminas y minerales. Esta harina es ideal para hacer panes rústicos y panes con cereales, así como también para usar en productos horneados como galletas y bizcochos.
La harina de maíz es una harina sin gluten que se utiliza comúnmente para hacer pan de maíz, un pan típico de la cocina del sur de Estados Unidos y de algunos países de América Latina.
¿En qué se diferencia de los otros tipos de harina?
A diferencia de las harinas de trigo y centeno, la harina de maíz no contiene gluten, lo que le da una textura más quebradiza al pan y requiere de una técnica especial para lograr una buena consistencia.
¿Cuáles son sus principales características?
La harina de maíz es rica en carbohidratos complejos, vitaminas del complejo B, y minerales como hierro y zinc. También contiene antioxidantes y fibra. La harina de maíz tiene un sabor dulce y terroso, que se complementa bien con otros ingredientes como queso, pimientos, cebollas y hierbas.
Es importante tener en cuenta que la harina de maíz no es apta para hacer panes con levadura tradicional, ya que la falta de gluten hace que la masa no se eleve adecuadamente.
La malta tostada proviene de la malta de cebada. Esta se muele y resulta una harina fina que es muy aromática y rica en sabor.
¿Cuáles son sus principales características?
Al agregar la harina de malta tostada a la masa de pan, se puede lograr un sabor a caramelo y tostado en el pan final, así como también una textura más suave y esponjosa.
¿Qué beneficios tiene este tipo de harina?
La harina de malta tostada tiene propiedades emulsionantes que pueden ayudar a mejorar la textura del pan y prolongar su vida útil.